3ª jornada de teatro breve
29 de marzo, 12.30 h. L’Estranger Espai Cultural
3ª jornada de microteatro del Festival MUTIS
¡Ven a ver tres piezas de teatro breve en la sala L'Estranger!
10-n’hi-do!, de Paolo Campagna
Neus y Alba, amigas desde los primeros años de la universidad, quedan para ver la final de Eurovisión a casa la Nieves, noche la cual tiene peine de ser una típica de estas de petardeo, comer chino a domicilio y cervezas. Alba, hipocondríaca y estresada por su vida personal y laboral, se queja como siempre de sus frustraciones y desahoga las inquietudes que puerta dentro de desde hace 10 años, cuando un episodio traumático marcó por siempre jamás su vida.
Neus por su parte es una bala perdida que puerta 10 años en la Universidad, se busca la vida como bote, es caótica, desordenada y superficial. Todo parece seguir el patrón de una clásica noche entre amigas, hasta que llega el pedido de comer chino: el billete de 10 euros que Neus se encuentra entre las manos como cambio inesperado desatará una serie de recriminaciones y fantasmas del pasado que harán temblar una amistad decenal. Será cierto que las buenas amistades no tienen precio?
OK, BOOMER, de la compañía La Otra
Dos chicas se conocen en la habitación de una residencia de estudiantes.
Sole, tras pasar parte de su vida trabajando ha decidido volver a estudiar, y Candela se muere de ganas por contarle a sus seguidores que va empezar la universidad.
Veremos si son capaces de gestionar la diferencia generacional que las separa.
Polvorones, de Juan Carlos Mestre
Una mesa diminuta con cuatro sillas alrededor, un mantel lleno de servilletas manchadas de pintalabios corrido, copas aún medio llenas y cuatro chupitos mal colocados. Queda claro que el sofisticadísimo menú de cuatro amigas de toda la vida se ha ido al carajo. Empieza a sonar Piensa en mí de Luz Casal, en Tacones Lejanos, nuestro toque almodovariano. Con la misma elegancia que la Becky del Páramo, entran cuatro chicas, una en una, muy diferentes entre sí, cada cuál más esperpéntica. Se encienden las luces, y de repente, Marta se levanta y paga. Silencio incómodo. Las otras tres se miran pensando exactamente lo mismo: ¿por qué siempre se queda con el dinero del bote?
